En la actualidad, los mercados financieros se han profesionalizado mucho más que en el pasado. Es un hecho que la mayor parte del volumen de negociación se realiza entre diferentes profesionales de las finanzas. En un entorno como el financiero, donde las comparaciones de rentabilidad entre los distintos gestores de fondos son una constante, prácticamente el público general, tan sólo valora la rentabilidad sin tener en cuenta si la gestión ha sido correcta o errónea. Es púes un entorno donde las decisiones que toman el resto de gestores de carteras son muy influyentes en las decisiones que toma el sector en su conjunto. Además existen todo tipo de rituales tales como las recomendaciones de las casas de bolsa y los bancos de inversión, donde éstos exponen al público sus opiniones de precios estimados de diferentes activos financieros.
Peter Lynch, explica que en la gestión de grandes fondos, es habitual tener que dedicar más rato a justificar a tu inmediato superior porque se ha tomado una decisión de compra o de venta, que realmente atender a si la metodología del análisis es correcto o erróneo. Tal y como se suele decir en el mundo de las finanzas, es mucho mejor estar equivocado con la mayoría que acertado de manera individual, ya que la responsabilidad que comporta el hecho de ir en contra de las decisiones de la mayoría de gestores de fondos y las acciones que estos están tomando puede llevar a un distanciamiento de los resultados. Siguiendo el mismo patrón de razonamiento, nadie en el mundo de las finanzas debería criticar si en una cartera de inversiones gran parte del capital invertido se encuentra en una gran empresa como Inditex o el Santander. Mientras que si tienes una gran participación en una empresa como Catalana Occidente o Edreams, empresas de mediano tamaño, las explicaciones tendrán de ser más extensas que si se tomaran posiciones en empresas donde el resto de fondos también están posicionados. Con esta dinámica en el que se mueve el sector, donde separar-se demasiado de los resultados medios puede conllevar demasiadas responsabilidades, parece lógico entonces, que el mercado de capitales entendido como todos los agentes que participan en éste, pueda dar mejores resultados, o como mínimo unos resultados más útiles utilizando un estudio más detallado de cómo funciona la toma de decisiones de grupo y como éste puede influir en la decisión individual. Es, por tanto, primordial en una burbuja poder entender cuál es el funcionamiento que este entorno toma en su conjunto.
La idea principal en la que se basa la obra de le Bon es que principalmente “La masa” se distingue por tener una identidad psicológica independiente de la de sus miembros. Le Bon en Ley psicológica de la unidad mental de las masas, explica que cuando los individuos se adhieren a una multitud, en estos, aparecen procesos psicológicos que no se encuentran en un individuo de manera aislada. Le Bon tiene una imagen negativa de las masas, según éste, hechos aislados se convierten en justificables cuando se pueden realizar en nombre de las masas. Cuando un individuo se encuentra ante la excitación de la colectividad generada por la masa, el individuo pierde la capacidad de razonar que tiene este en su vida cotidiana y puede llegar a ser altamente sugestionable, es decir bajo la influencia de una masa, el individuo se convierte en un ser donde se expresan las formas más primitivas de reacción.
El hecho más llamativo que presenta una masa psicológica es el siguiente: sean cuales fuesen los individuos que la componen, por similares o distintos que pueden ser sus géneros de vida, ocupaciones, carácter e inteligencia, el simple hecho de que se hayan transformado en masa les dota de una especie de alma colectiva. Esta alma les hace sentir, pensar y actuar de un modo completamente distinto a como lo haría cada uno de ellos por separado.
(Le Bon, 1895/1983; p. 29)
Para Le Bon las masas tienen una serie de características distintas. Por un lado el alma colectiva, es decir que a una masa compuesta por individuos completamente diferentes, piensan sienten y actúan de manera diferente que si tomaran la decisión por separado. Por otro lado, el inconsciente es el sector que más predomina en ésta. La sugestión y el contagio de la comunicación de sentimientos e ideas también son característicos de las masas. En lo que a este trabajo concierne, la prensa financiera, y la cantidad de blogs dedicados a la divulgación de ciertas ideas, probablemente sean muestra de estas características que además hoy en día gracias a la globalización sufrida en los años precedentes aún se haya acentuado la propagación de las ideas y pensamientos que tienen la masa de inversores que participan actualmente en los mercados. Puede entonces que Keynes estuviera ya en lo cierto cuando describió a la bolsa de valores como un concurso de Belleza.
Entonces parece lógico pensar que las creencias generalizadas de que los beneficios y los márgenes de un sector lleguen a crecer hasta el infinito, generar, de por si burbujas financieras, que de ser todos los agentes racionales no se darían ni con una mínima probabilidad, y además generar pánicos bursátiles alrededor del mundo, de tal manera que se volatilicen miles de millones de dólares? Quizás el comportamiento de las masas y los comportamientos más primitivos de imitación sean la respuesta a porque una sociedad entera se puede lanzar a comprar acciones como sucedió con las empresas de internet en los Estados Unidos como sucedió en los años noventa y explotó posteriormente, o bulbos de tulipán en Ámsterdam, la primera manía financiera de la historia de la bolsa. Podemos decir entonces que, por lo tanto, el comportamiento es similar a como si estuviéramos en un edificio en el que se está produciendo un incendio, aún no se ha corrido la voz, pero de pronto se puede ver el humo y en cuanto se ponen a correr los primeros individuos el resto empieza a imitarles sin pensar en porque salen corriendo. En las acciones y ciertos activos financieros sucede cuando se generan los pánicos bursátiles. 2008 nos mostró la cara más dura, en la crisis financiera, un jueves Bear Staerns valía 60 dólares, el día siguiente abrió a 30 dólares y después del fin de semana el lunes abrió finalmente a 3 dólares. Una caída muy significativa, además sin dar la oportunidad de vender, ya que abrió con un hueco en la cotización tanto el viernes como lunes.De nuevo, la continuidad de los precios de los activos queda en entredicho por éste tipo de eventos que se producen en los momentos más críticos de las burbujas financieras producidos por el comportamiento colectivo.
Fuentes
Psicología Social. Perspectivas psicológicas y sociológicas. Mc-Graw Hill. Alicia Garrido y José Luis Alvaro.
Un paso por delante de Wall street Peter Lynch. Deusto
EL inversor inteligente. Deusto. Capitulo 9. Comentario Jason Zweig